Veinticuatro motocicletas nuevas en un camión de 5.25 toneladas. El reto no es el peso: es que ninguna llegue con un rayón. Así se arma ese viaje.
1.
Dos niveles, no un piso lleno
Las unidades dedicadas llevan una estructura de sujeción en dos niveles. Repartir la carga en altura permite llegar a 24 motocicletas sin apoyar una contra otra, que es donde aparecen los daños en carrocería.
2.
El orden de carga es el orden de descarga
Se carga pensando en cómo se va a bajar. Si la primera entrega está al fondo del segundo nivel, hay que mover todo el embarque en el punto de destino: cada movimiento extra es riesgo extra.
3.
Sujeción por chasis, protección por contacto
Las fajas trabajan sobre puntos rígidos, nunca sobre plásticos ni espejos. Donde dos superficies pueden tocarse se interpone protección. Es trabajo lento en el andén que ahorra reclamos en destino.
4.
Revisión en ruta y registro fotográfico
La cámara dentro del furgón permite verificar el estado de la carga sin abrir. Se documenta el embarque completo antes de cerrar y al abrir en destino.
Para carga que no entra en un furgón estándar sumamos 2 camiones de 3.4 toneladas con palangana de 13 pies, útiles para bultos abiertos o voluminosos.
Transporte especializado
Unidades dedicadas con estructura de sujeción en dos niveles y capacidad de hasta 24 motocicletas por viaje.